REUNION DE ARGENTINOS EN PARIS POR LA JUSTICIA SOCIAL

lunes, 4 de agosto de 2008

En Reunión de argentinos por la justicia social, adherimos a los términos de Carta Abierta, publicada el 15 de mayo próximo pasado, en Página 12, con 750 adhesiones que muy pronto fueron muchas más. Hemos tratado de resumir ese texto para facilitar encuentros y conversaciones con otros argentinos en el exterior, sensibles a cuanto sucede en el país. Por dichas razones y por encima de nuestros matices, mantenemos que toda intentona desestabilizadora de corte derechista nos hallará juntos para defender con firmeza al gobierno nacional -encabezado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner- elegido por sufragio universal y en funciones desde hace sólo seis meses. PARIS, 25 DE MAYO DE 2008.

He aquí nuestro resumen de la Carta Abierta:

1. La confrontación en torno al lock out agrario refleja apuestas conflictivas sobre el futuro del país. Se revelan pujas por la distribución del ingreso y contra la reforma de la estructura distibutiva, cuestionamientos por la intervención del Estado en la economía, deslegitimación de la soberanía política que emana del sufragio universal y del correspondiente ejercicio del gobierno, cortapisas al propósito de reducir la pobreza y propender a mejoras sustanciales de desarrollo humano, en un marco de justicia social.

2. En la situación se manifiesta la afinidad entre organizaciones patronales agrarias y los grandes medios de prensa y radiodifusión, reflejando intereses e ideologías que caracterizaron los períodos de la dictadura militar y de los gobiernos defensores del neoliberalismo económico, responsables de la deuda externa, los largos periodos de desempleo masivo y la pauperización de quienes dependen de su empleo, la entrega del patrimonio nacional, y la subordinación a políticas exteriores de potencias extranjeras (enumeración incompleta, pero indicativa, de las causas de la frustración nacional).

3. Con estos hechos, cuatro meses después de elegido el gobierno de Cristina Ferenández se pasó a vivir un clima destituyente. Esta atmósfera política, que trasciende el “tema del agro”, ha generado una gran inquietud compartida por diversas franjas de la sociedad que más allá de acuerdos y desacuerdos con el Gobierno consideran que, en los últimos años, se reabrieron los canales de lo político, no entendido desde las lógicas de la pura gestión y su expresión de saberes meramente tecnocráticos al servicio del mercado, sino como práctica social necesaria.

4. El movimiento de rechazo de las recetas neoliberales con las que el mercado estructuraba el Estado hasta fines de 2001 requería llegar a que el Estado reflejara ese rechazo y al debate de ideas acerca de modelos distintos de país, utilizando la relación entre política, Estado, democracia y conflicto como parte del ejercicio soberano de una sociedad que desea avanzar hacia horizontes de mayor justicia y equidad. Es también un debate por las herencias y las biografías económicas, sociales, culturales y militantes que valora la cuestión de la memoria articulada en la política de derechos humanos y que recorre todas las tensiones y conflictos de la experiencia histórica, indispensable para posicionarse ante cada uno de los problemas que hoy están en juego.

5. La prueba de fuerza empeñada por los dirigentes de las cuatro federaciones agrarias contra el gobierno por los temas de las retenciones destacó el papel de los grandes medios de comunicación -audiovisuales y gráficos- que forman opinión diariamente adulterando el cometido de informadores y auxiliares del pensamiento democrático libre, generando «el sentido» y las interpretaciones y definiendo « la verdad » sobre actores sociales y políticos, distorsionando lo que pasa, difundiendo el prejuicio y estimulado el racismo más vulgar, sin explicar, informar ni reflexionar con ponderación sobre los hechos a que aluden. Nutriendo así una despolitización de la opinión pública y el desprestigio del gobierno por su política democrática de intervención del Estado en la lucha de intereses sociales.

6. Hay una necesaria batalla cultural al respecto, una contienda desde las ciencias, la política, el arte, la información, la literatura, la acción social, los derechos humanos y los problemas de género, oponiendo a los poderes de la dominación y la uniformidad, la pluralidad de un espacio político intelectual, de comunicación consciente y de lúcidez de la argumentación democrática. Es la recuperación de la palabra crítica, abordando los conflictos nacionales y latinoamericanos, participando en la conformación de un nuevo y complejo sujeto político popular, tras las rupturas con el modelo neoliberal de país.

7. En América Latina, vemos la importancia de la reflexión crítica sobre las relaciones entre Estado, sociedad y mercado globalizado. Y también que los gobiernos latinoamericanos no asumen plenamente la tarea de esta época, que plantea urgencias de justicia, igualdad, democratización social y producción de nuevas formas simbólicas para expresar las transformaciones de hoy, enfrentando los peligros restauracionistas de lógica neoliberal hegemónica como fue la época de los años noventa. Es decisivo para nuestro país, el Brasil de Lula, la Bolivia de Evo Morales, el Ecuador de Correa, la Venezuela de Chávez, el Chile de Bachelet, donde es evidente el papel clave de la contienda cultural y las denuncias contra los medios de los grupos de mercado más concentrados, que jaquean a los gobiernos por sus no alineamientos económicos con las recetas hegemónicas y sus «desobediencias» políticas con respecto a lo que propone Estados Unidos.

8. Queremos encontrar alternativas emancipadoras en los lenguajes, en las formas de organización, en los modos de intervención en lo social desde el Estado y desde el llano, Una nueva época democrática, nacional y popular es una realidad de conflictos cotidianos, y precisa desplegar las voces en un vasto campo de lucha, confiar, alentar e interactuar, con la necesaria participación de los ciudadanos.

9. Cabe señalar los límites y retrasos del Gobierno en aplicar políticas redistributivas de reforma social. Pero al mismo tiempo reconocemos y destacamos su indiscutible responsabilidad y firmeza al plantear tales cuestiones redistributivas como núcleo de los debates y de la acción política desde el poder real que ejerce y conduce al país (no desde la mera teoría), situando tal tema como centro neurálgico del conflicto contra sectores concentrados del poder económico.

10. Por todo ello, constatamos la necesidad de creación de un espacio político plural de debate que nos reúna y nos permita actuar colectivamente. Experiencia que se instituye como espacio de intercambio de ideas, tareas y proyectos, que aspira a formas concretas de encuentro, de reflexión, organización y acción democrática con el Gobierno y con organizaciones populares para trabajar mancomunadamente, sin perder como espacio autonomía ni identidad propia. Un espacio signado por la urgencia de la coyuntura, la vocación por la política y la perseverante pregunta por los modos contemporáneos de la emancipación.

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1 comentarios:

Anónimo dijo...

http://www.facebook.com/pages/OJOS-PARA-LA-PAZ-EN-LIBIA/189776761093630